Ana Rey es una artista gaditana que desde muy joven ha estado vinculada al mundo del arte. Estudió Conservación y Restauración de Bienes Culturales en la Facultad de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría de Sevilla.
En 2010, todavía en la facultad, realizó el busto de una Dolorosa que marcó un antes y un después en su carrera y sentó las bases de una producción artística centrada en la escultura religiosa.
Una mirada inconfundible
Su dominio del dibujo y la pintura ha sido imprescindible para desarrollar un estilo personal basado en un realismo idealizado. Para Ana, la expresión de la mirada es el punto capaz de conmover a quien contempla una imagen y de inspirar el sentimiento de devoción.
El cuidado de cada detalle hace que sus obras estén llenas de expresividad, realismo y delicadeza. Durante sus primeros años trabajó especialmente con terracota para bocetos y obras particulares, y con madera de cedro para imágenes de tamaño natural destinadas al culto y la procesión.
Tradición e innovación
Su inquietud la llevó a incorporar el modelado digital al proceso escultórico, convirtiéndose en una de las pioneras del 3D aplicado a la imaginería. Esta herramienta convive con los procedimientos tradicionales y amplía las posibilidades de estudio, proyecto y presentación de cada obra.
A pesar de su dedicación principal a la escultura religiosa, mantiene viva su faceta como dibujante y pintora. Trabaja con lápiz, carboncillo, acuarela, pastel, lápices policromos, bolígrafo y técnicas mixtas, además de realizar carteles, retratos y policromías.
Reconocimiento
Su obra se extiende por numerosos puntos de España y ha impartido conferencias sobre imaginería actual en ciudades como Cádiz, San Fernando, El Puerto de Santa María, León, Salamanca, Pulpí, Tarancón y Mallorca.
En 2017, el Nazareno con el Cirineo realizado para la Cofradía de la Bienaventuranza de León fue reconocido con el premio La Hornacina en la categoría del experto. En 2018, Jesús Despojado, creado para la Cofradía de la Borriquita de Pulpí, obtuvo el premio del público, convirtiendo a Ana Rey en la primera mujer en ganar este reconocimiento en ambas categorías.
Hoy continúa investigando, aprendiendo y uniendo las distintas ramas del arte en una trayectoria marcada por la sensibilidad, la exigencia técnica y una mirada profundamente personal.